Cuando los ardores son muy frecuentes suelen terminar en una úlcera gástrica. Aprende como prevenirla.
Origen y causas Sin los ácidos estomacales, no podría llevarse a cabo la digestión; no obstante, cuando hay un exceso de ácidos o jugos gástricos, desequilibran las defensas de la pared interna del estómago o del duodeno que es la capa mucosa que se encuentra cubierta de moco protector, irritándola y produciendo la salida de los ácidos gástricos del esófago. La debilidad o el exceso de ácidos puede deberse a comida abundante o irritante, bebidas alcohólicas, tabaco, estrés, nerviosismo o el uso de ciertos medicamentos como los antibióticos, aspirinas o antiinflamatorios.
Cuando los ardores se repiten con frecuencia, suelen terminar en una úlcera gástrica o duodenal.
Síntomas y signos
Sensación de quemazón, regurgitación, acidez que puede llegar hasta la garganta o la nariz, pesadez, “lleno”, fatiga, dolor e inflamación, irritación física y emocional, entre otros.
Visitando al médico El médico gastroenterólogo te hará algunos estudios apropiados para determinar las causas del malestar estomacal y, dependiendo del grado de la enfermedad, te recetará medicamentos adecuados que no irriten más el funcionamiento estomacal.
Tratamiento integral
¡Bebe agua a temperatura ambiente!
El agua ayuda a diluir o disolver los ácidos del estómago, aliviando el dolor. Medidas preventivas: ¡Disfruta la comida con lentitud! Relájate, conversa suavemente y mastica bien los alimentos, un promedio mínimo de 20 veces antes de deglutir cada bocado.
Evita los alimentos fríos o muy calientes y no comas en exceso. Evita también los condimentos o especies y el alcohol, así como el cigarrillo.
No te automediques y si visitas a algún médico por otras molestias, menciónale tu problema de acidez para que te recete medicinas que no irriten más tu estómago.
Alimentación Ayurveda: Frutas, hortalizas. Evita el café, chocolate, alimentos fritos y si te gusta la cebolla, que sea cocida en lugar de cruda.
Beber agua pura en el momento de disfrutar de tus alimentos. No te “saltes” comidas y procura que la cena sea ligera, como un sándwich de pollo o jamón de pavo; nada de queso. Un té tibio y fruta, la que te resulte más liviana por la noche.
Herbolaria: Infusión de manzanilla con unas gotas de limón. Esperar a que esté templada y beberla por la mañana y por la noche. Sus ingredientes son capaces de neutralizar los ácidos sobrantes. Coloca sobre tu estómago unas hojas de lechuga “orejona” a temperatura ambiente y ligeramente humedecidas con agua. Déjalas que absorban el calor que produce la acidez y relájate unos segundos.
Ejercicios espirituales: Después de la comida recuéstate de una a dos horas, si te es posible, para tomar una siesta medio sentado o con almohadas altas, de tal forma que tu cuerpo no quede totalmente horizontal.
Concéntrate en tu Chakra del estómago y coloca sobre éste un imán limpio y seco. Déjalo ahí mientras reposas tus alimentos y, para limpiar tu mente, concéntrate en el mar. Sientes cómo el agua ayuda a tu sistema digestivo, favoreciendo la asimilación de la comida y sin ninguna molestia.
Productos de gran ayuda
SAL DE FRUTAS: Media cucharada sirve para neutralizar los ácidos y evitar que irriten la capa interna del estómago.
BICARBONATO: Media cucharadita en un vaso con agua templada, junto con el jugo de medio limón.
Solo de vez en cuando. |