Debes de ayudar a prepararse para morir en paz a los seres queridos que estén enfermos.
El alma sabe; creo que todos sabemos cuando alguien va a partir irremisiblemente, pero esta misma alma, a veces traicionera, se opone a toda lógica: a dejar de ver a los amados que se quedan en lo que fue tu mundo durante largo tiempo o a ver morir a quien tú amas, cuando no quisieras dejar de verle nunca. Y con esta realidad innegable, es con la que se debe aprender a vivir para poder morir, pero jamás dejar de existir. Complejo, pero real. Nada divertido, pero necesario. Así es la muerte.
Entonces, si tú estás enfrentando el dolor de perder a alguien, debe ayudarlo a prepararse para bien morir. El fin inevitable al que todos debemos enfrentarnos, requiere de una gran fortaleza, conciencia de realidad y hasta de lo que, en apariencia, todavía es irreal: el más allá. La certeza de que existe, pero antes de conocerlo, se debe asumir el hoy... la vida y el fin, que es la muerte.
La familia
Por desgracia, algunas personas pierden la vida de forma trágica. Cuando esto sucede, su espíritu tarda en reconocer a la muerte y a veces se estanca por largo tiempo, en la terrible sucesión de la existencia a la expiración, súbitamente. La inesperada transición ocasiona un dolor y una sorpresa tan inefable, que el mismo espíritu se niega a aceptar que ahora es sólo eso: espíritu. Y quizá, como sucede en vida para muchas personas que rechazan la realidad por medio de ayuda de otros, se rehúsan a la única verdad que poseen en ese momento y es por ello que requieren de la oración, los rituales, el amor y la iluminación que puedan brindarle los suyos... para eso es la familia.
Muerte y tanatología
Cuando un hombre que es el cabeza de la casa se ha ido en pos de la muerte, su vacío se resiente no sólo por su ausencia, sino por quienes ha dejado abandonados... y esta angustia la experimenta también el espíritu desencarnado que en breve se da cuenta del desamparo en que ha dejado a los suyos. Especialmente cuando su esposa no tiene empleo y los hijos son pequeños. Entonces, el espíritu se impide partir hacia otro plano y permanece cercano a los seres amados; orbitando y sufriendo, porque su mismo rendimiento le impide ayudarles y la percepción de la angustia, el dolor y las necesidades de los suyos, son un obstáculo para su descanso. Por ellos debes hacer el siguiente:
Ritual para la luz
Una rosa blanca con su tallo sin espinas.
Un cristal redondo
Su fotografía
Una fotografía de la familia
Una veladora naranja |