Y qué del virus?

Los que habitamos la ciudad de México, hemos olvidado los cubrebocas y las noticias entorno al virus H1N1; sin embargo, muchos salieron de vacaciones hacía destinos como Tabasco y Chiapas en donde el brote se ha intensificado, y no todo deber ser tarea del Gobierno, qué hacemos nosotros para concientizarnos.
Sabemos que habrá un rebote del virus H1N1 (con la llegada del Invierno), y la esperamos como noticia apocalíptica, pero la relajación con que se toma el asunto, no sólo por las autoridades de salud, sino por todos nosotros -quizá evadiendo el miedo como el que vivimos hace meses- , nos puede tomar de sorpresa nuevamente. La alerta continúa y creo es un deber el mantenernos informados de cómo sigue su evolución, ya que la vacuna sigue en proceso.
Los defeños deberíamos ser lo más preocupados, los índices de contagio no han disminuido, sino todo lo contrario. En estados como Tabasco, Chiapas y Yucatán el virus está propagándose.
Si a nivel nacional el virus ya alcanzó la cifra de 15 mil 383 casos confirmados de influenza H1N1, atención amigos de Tabasco, de éstos casos, 805 pertenecen a esta entidad ocupando el cuarto sitio. Mientras que en el Distrito Federal somos el primer lugar, con 2 mil 267 pacientes. Los demás estados afectados son Yucatán y Chiapas.
En zonas fronterizas de Chiapas están entrando diariamente entre 700 y 800 personas de origen guatemalteco y lo más increíble es que no se toman medidas precautorias, porque esto ya es una pandemia, qué acaso no lo hemos entendido.
Al menos, el gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo ya está en comunicación constante con el gobierno de Chiapas para hacer frente a los posibles contagios de influenza. Pero todo no es suficiente, aún debemos acatar las medidas sanitarias como lavarnos las manos constantemente y estornudar en el antebrazo, así como acudir al médico en cuanto tengamos algún síntoma. Algunas otras medidas pueden ser…
De verdad, no echemos la información que nos dan en saco roto, creo que por primera vez debemos de creer en lo que nos dicen y no atiborrar las bromas con este tema, si fuéramos víctimas o algunos de nuestros familiares ya no nos daría risa.
