La esperanza llamada TRI (y el voto blanco en ascenso)
Considero importante escuchar a la gente, a quienes existen, transitan cerca de uno, como taxistas, tenderos, maestros, profesionistas e incluso a los niños, ¡vamos! a personas al unísono perdiendo la esperanza.
Ayer sintonicé un rato a este periodista de la bromas, famoso por su Panda Show Internacional (anda pues…internacional y toda la cosa), digo es que uno tiene que escuchar de todo, sino de que hablamos en las cantinas. Antonio Zambrano propuso a todos sus radioescuchas que dejáramos de apoyar a la Selección Mexicana, “que ya nadie vaya al estadio”, en tono burlón desde luego, pero con algo de realidad. Lo mismo proponen familiares y algunos amigos cercanos quienes sí “esperan” algo más desde la llegada del Vasco.
Cada vez que son Olimpiadas o Mundiales, queriendo o no, nos embebemos de la televisión, pero queremos algo más: Creer.
De pronto, ya no es sólo el TRI, que apenas logra unos puntos para no ser descalificado, vienen elecciones cada vez más cercanas. Los medios no hablan de otra cosa, y es parte del quehacer periodístico y en muchos casos político; sin embargo mi preocupación como ciudadana de este país es: ya nadie cree, yo tampoco creo, y quizás soy de la manada pero de verdad por más que me han dado razones casi científicas mi memoria se bloquea, y aunque quiera yo, volteó buscándoles las caras, a ellos, a los que serán los que tomen las decisiones más importantes de México….no están, en dónde se meten, en qué antro los encuentro.
¿Las encuestas estarán al borde de la verdad? ¿A favor de quién apuntalan? Parece que al voto en blanco de muchos, cientos o quizá millones de mexicanos se deja sentir. Dios quiera que no, en el fondo de mí quisiera pensar que estoy equivocada. Mi deber también podría ser informarme de quiénes son esos personajes. Pero pues son tantas las ocupaciones diarias y problemas que uno enfrenta, y cuando uno quiere enterarse los noticieros parecen tener partido (ahora sí valga la redundancia) por un candidato específico. Las tendencias son que en verdad México ya no puede más.
No necesitamos héroes, ni príncipes valientes, ni enmascarados, ni rancheros, creo que ya probamos de todo y nada ha resultado. Ni yo, ni muchos tenemos la solución pero comparto este poema de José Emilio Pacheco (inédito, por cierto) que creo retrata el sentir de muchos de nosotros.
Tezontle
Lo que estalla o crepita a cada paso,
Algo como un chasquido o el rumor
Del tiempo al deshacerse…
Los jardines de grava que hay en México,
Senderos de tezontle desmenuzado
En que se pulverizan los instantes.
Hoy espuma de tierra y antes lava
En la boca del Xitle hace dos mil años,
Tezontle del Ajusco que da siempre
La sensación de caminar en fuego.
Vamos por la vereda como sobre un volcán al acecho.
La ciudad toda, cráter que hierve en cólera
A la espera del estallido.
