El Parque de mi infancia
El parque de mi infancia se llenó de perros, así es, el famoso Parque España, ubicado en la colonia Condesa, de la delegación Cuauhtémoc, está plagado de restos fecales y prevalece el olor característico de los cuadrúpedos. Señalo que no es que tenga algo en contra de los perros, pero mi DF se está plagando de perritos que lamentablemente tienen dueños irresponsables.
Yo no vivía en la Condesa cuando niña, sin embargo a mi padre le gustaba llevarnos al Parque España en donde aprendí a andar en bicicleta, corría como desesperada y con mi padre y mi hermano jugábamos a las escondidillas. Los patines eran lo mío y ahí nos dábamos vuelo.
Hay un lago artificial con patos, que ahora huele horrible; y otro en donde hay un puente pequeño (donde me encantaba echar carreras con mi hermano), bueno pues ahora los perros son los niños que éramos antes. Pese a que es una colonia linda, muy turística, con muchos restaurantes y con un ambiente intelectualoide, los perros muy de raza y todo, pero el parque cada vez está peor.
Sin embargo, no crean que todos piensan lo mismo. Muchos están agradecidos por ese suceso, ya que el parque ha dado cabida a tantas mascotas que supuestamente carecían de espacio; además de que ahí ya hay entrenadores cada fin de semana para adiestrar a los animalillos.
Otro de los parques públicos que están en peligro de extinción para los niños, es nada menos que la segunda sección de Chapultepec, que también ya es un hervidero de mascotas que aunque nada feas, dejan malos olores y le restan espacio a los menores; a lo mejor nos estamos europeizando y dentro de pocos años habrá más mascotas que niños.
Para los defensores de los animales, no se me sientan, pero hay que tener consciencia de algunos puntos: esterilizar a nuestras mascotas, recoger sus heces, darles de comer en casa, y tratarlos con cariño, y si para nuestros hijos son las mascotas, enseñarlos a que sean realmente responsables.
Tan sólo miren la siguiente frase que puse como imagen…

saludos…