En la estación del metro Balderas
El rebrote del virus H1N1 parece que de nueva cuenta nos tomará por sorpresa. Ya hay ciertos avisos que nos ponen en alerta pero parece que aún con todo no estamos actuando con determinación, al menos aquí en la ciudad de México.
En la otra cara de la moneda, hay quienes hasta con actitud bromista están. El cantante estrafalario Marilyn Manson, afirma que tiene el virus, aunque jura que nunca tuvo contacto con cerdos, ¡qué simpático muchacho!. “desafortunadamente, voy a sobrevivir”, sentencia Manson.
Juanito esta de buenas
Por otro lado, la buena noticia, es que alguien iluminó a Juanito (Rafael Acosta) a que pidiera licencia en su partido y parece que se nos va. A mi me late que lo van a meter a una preparatoria abierta y de ahí a la grande no? La cosa es que el señor comenzaba a amenizar las notas periodísticas, o por lo menos el ambiente populachero, no había día en que no se hablara de él. Y pues ante tanta presión verdad? –no pus si él quedo, pero pus así es el poder.
Como rola urbana
Y la notita preocupante: ¿Qué opina de lo que pasó en el metro Balderas? De pronto recordé al cantante urbano Rockdrigo cuando decía
“Sáquese de aquí señor operador
que esto es un secuestro y yo manejo el convoy
mejor haga caso para usted es mejor,
así es que hágase a un lado porque ahí le voy”.
Hasta parece que la escribió Luis Felipe Hernández Castillo, nada más que para él sería: “hágase a un lado porque aquí mato yo”.
Sobre el tema, ya alguien estudiado se pronunció, la socióloga Gisela Frid Chernitsky quien consideró a la crisis económica como una de las razones que motivaron ambos sucesos, o sea, el del homicida de Balderas y al pastor boliviano quien quiso secuestrar un avión. Gisela dice que padecen un “rencor social” por lo que optan por dañar a otros.
Lo que no deja de inquietarme es que cualquiera porta armas y que no necesitan ser delincuentes o narcotraficantes, ya somos nosotros mismos, es decir, nuestra propia mente que en un momento de ira incontrolada somos capaces de matar a quien sea. No quisiera ser moralista pero charlando con la gente en la calle de esta enorme ciudad, todos tenemos miedo.
