¿Qué hay qué celebrar?
El ambiente patriotero ha cambiado considerablemente, al menos aquí, en la gran metrópoli del país. En otros años, la fiesta se sentía desde una semana antes. Aunque cabe decir, no han desaparecido ciertos símbolos, como los disfraces, los cohetes, y cualquier cantidad de artilugios que nos refrescan un aniversario más de la Independencia.
Los niños vestidos de inditos, charros, chinas poblanas, no dejan de haber en las escuelas, y sobre todo en edad preescolar, pero existe como una nube de olvido. Personalmente me pregunto: ¿Hay algo qué celebrar?
¿Será que nuestras autoridades y más aún, el presupuesto se está esperando para lo grande? Y qué es lo grande preguntará usted: Pues las famosas celebraciones para el Bicentenario.
¡Wow!, parece que sí, porque seguro que gran parte de nuestros impuestos se irán por ahí, tan rápido como los aguaceros que están cayendo por acá. Y bueno, cada uno de los gobiernos de los estados, así como las dependencias, organismos, fundaciones y etc, etc, todos y cada uno de ellos querrán hacer su mejor papel. ¿Qué papel jugaremos nosotros los mortales? ¿Nos pondremos borrachotes y haremos lo que todos los mencionados esperan de nosotros?, es decir, que celebremos a lo grande sin consideración ni asombro. Seguramente.
Pues así la capital, no sé cómo estén las cosas por Tabasco. Acá les cuento que la gente no muy animada, y con todo que recibió su gran mesada de la correspondiente quincena. Aunque sí, ya sabemos que habrían miles de pelados en el Ángel y en el Zócalo, pero de verdad vuelvo a preguntarle a usted, a la vecina, al empleado, al funcionario, a cualquiera que se diga mexicano: ¿Hay algo qué celebrar? Porque aunque hay una crisis mundial, de verdad que nos está llevando el tren en nuestra bella República, no sólo en lo económico, sino en todos los sectores en donde de raíz los valores se han perdido, eso sí, menos para el desmadre.
Yo los invito a que seamos responsables y que el celebrar sea un compromiso que como mexicanos tenemos todos, ya no extorsionemos, ya no demos mordidas, obliguemos a nuestros políticos a que nos enseñen a amar y respetar a un país tan hermoso y lleno de tradiciones. Obliguémoslos a que junto con ellos construyamos desde nuestra trinchera un país con más agallas. Pero no esperemos la fiesta, nada más para acordarnos de dónde somos.
Yo la verdad estoy cansada de la típica imagen del mexicano flojo y recostado en un maguey, ¿eso queremos ser?, Estoy segura que somos más que ese estereotipo, aunque haya más de uno que se le parezca. Hay mucha gente talentosa en México. Dejemos de quejarnos del Gobierno, empecemos por cada uno de nosotros.

Hola.
Planteas mal el problema,no es cierto que la ausencia de valores en si mismos sean raíz de las crisis en los sectores económicos y sociales, pues este tipo de subjetivismo te distrae la atención del contexto, es decir, de las circunstancias sociales, económicas y políticas que condicionan a las personas y al final de tu escrito te hace concluir en un llamado con el clásico moralismo individualista de “empecemos por cada uno de nosotros”. El ser humano no solo es causa, sino también producto de circunstancias históricas que lo obligan a realizar determinadas conductas que no manifiestan una auténtica personalidad regida por valores morales. No me extenderé. Pero dado la escaza participación política del grueso de la población, yo sí recomiendo el no dejar de quejarnos, pero no solo teóricamente, sino también prácticamente, bienvenida la protesta social, bienvenido el día en que el pueblo pobre se alze contra el capitalismo mexicano dependiente y atrasado.
No se si en algun momento de la historia de Mexico hayamos tenido algun momento de gloria, de esplendor, creo que por alla con Lazaro Cardenas segun los libros de historia, y tambien cuando el desarrollo estabizador, por ahi de la 2da guerra mundial.
Mas alla de todo eso, lo que uno siempre escucha en las noticias, foros opiniones, comentaios etc, es hablar de los politicos y gobernantes corruptos que fuera, que a la hoguera; pero no vemos mas alla y lo que es realmente preocupante es que esas personas a las que tanto criticamos son el producto de la misma sociedad en que vivimos nosotros, son producto de nosotros y nosotros somos producto de ellos, o acaso nunca has escuchado a algun compañero o amigo decir frases como… “a mi no me des, a mi ponme donde hay” o cosas como “si yo fuese presidente municipal, robaria lo que pudiera” y tambien me ha tocado ver como se expresan de gente honesta que trata de hacer las cosas bien “no robo ? ¡ es un pen …!” o al contrario “robo ?? ¡ es un ratero !”, creo que eso de que los niños son el futuro tiene algo de cierto, porque la generacion actual ya esta contaminada, y la proxima que va ascendiendo al poder, si bien no tiene todos los vicios, ya tiene la mira puesta en lo que planea hacer.
Al tiempo…
Tabasqueño radicado en el DF.