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Archivos de marzo del 2010

Vagabundos

29 de marzo del 2010

251px-chaplin_the_kidYa no veo más al vagabundo que vive cerca de mi casa. La última vez lo ví con sus cartones sobre la banqueta del Viaducto, esa gran avenida que tansporta agua, y en donde dicen se puede aparece La Llorona algún día de estos. No sé su nombre, no me atreví nunca a preguntárselo cuando vivió a sólo una esquina de mi edificio. Ese pobre hombre ya lleva varios destinos, seguro lo desalojan de un lado a otro.

 

Su aspecto es el de todos los vagabundos, sucio, barbado, ni enojado, ni triste, sólo buscando, viendo como transcurren los días, mientras su verdadera tarea es la de buscar qué comer y qué taparse. Digno es decir que libró los fríos del invierno, y las lluvias inesperadas de la ciudad de México.

 

Los domingos lo veía también en el tianguis de la Narvarte, husmeando por los basureros de los changarros de comida, se daba lujo con los sobrantes de tacos de barbacoa, pedazos de fruta y los grandes vasos de unicel con jugo de naranja; y aún con todo, no faltaba el alma caritativa y le regalaban consomé. Habría que ver la cara del hombre, ni feliz, ni enojado, a lo que iba: saboreando como el que más. Daba envidia su manera de mirar la comida hasta el fondo del plato.

 

Años atrás conocí a otros vagabundos de otro barrio, pero ellos eran ‘intelectuales’, decía mi hermano  -quien sí tiene don de gentes y a todo el mundo le habla, mi querido Froylán, quien lo conoce se enamora de él, tiene amigos de todos los hemisferios de la ciudad, y de todas las clases sociales, quién como él-, pues sí, esos ‘intelectuales’ decidieron el camino del vagabundeo, sólo sus libros eran su compañía, a veces daban desconfianza, como todos los vagabundos, pero según eran inofensivos. Un buen día, ya no fueron vagabundos, se unieron y pusieron una carpintería, qué habrá pasado.

 

¡Bueno!, a este señor del Viaducto no se le veían intereses literarios, sólo una gran panza que no daba lástima, sino sembraba dudas. Pero, además de él hay otro joven, quien sí me da curiosidad, ya que tiene un aspecto diferente, es bien parecido, y hasta parece haber sido de buena familia, con sus rulos negros, muy delgado y su andar nervioso como si trajera una fractura en alguna pierna. Ya son habitantes de la colonia Roma y Narvarte, de hecho son  ‘borders’, de un lado a otro de la frontera, dividida por el gran Viaducto Miguel Alemán.

 

Pero el señor barbado me preocupa, ya no lo veo más desde mi balcón, y me pregunto dónde estará, con su andar ausente, con la única preocupación de la recolección de cajas que le sirven como casa nocturna, y que luego él seguro en busca de provisiones, llega miserable el camión de la basura y recoge las pocas pertenencias. Me dan ganas de gritarles desde metros de distancia: ¡Dejen esas cajas ahí! ¿Dónde estas gordo vagabundo? ¿Por qué eres vagabundo?

 

Recuerdo una canción que canta Chabelo que habla de ellos, parece de risa pero esa canción de niña me daba tristeza. Y cómo olvidar Escuela de Vagabundos con Pedro Infante y la hermosa Miroslava. Y la siempre maravillosa imagen de Charles Chaplin, quien en varios filmes mostró la pobreza y su viva imagen del vagabundo Charlot.

 

Pero siempre la pregunta: ¿qué pasará con ellos?, es acaso que la sociedad es tan abrumadora  que un buen día dicen: ¡Todo al carajo!  

 

Hay diccionarios que los definen como “holgazanes y ociosos”, incluso como “el que está despierto durante la noche, y duerme durante el día”. Los motivos del vagabundeo son variables y trascendentes: el hambre, desastres naturales, problemas económicos.

 

“Los Actos de Encerramiento (Enclosure Acts) y la supresión de los monasterios católicos por Enrique VIII de Inglaterra, expulsaron a millares de personas de sus tierras y las obligaron a andar por las carreteras durante el siglo XVI para mendigar y robar”.1

 

Además de enfermedades mentales que se relacionan con los vagabundos, existen ideas románticas entorno a ellos, como el desamor y la melancolía de andar por las calles entonando el nombre de la amada. Siempre he pensado que los vagabundos tienen un mundo interior en el que nadie tiene el privilegio de acceder. A ellos dedico este fragmento de Jack Kerouac, de su novela On the Road.

 

“Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1.- Memoria del VI Simposium de Historia y Antropología. Pp 73-87. Universidad de Sonora. Peter Stern.

 

 

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¿Derechos o feminismo?

10 de marzo del 2010

El papel de la mujer hoy día ha cambiado radicalmente al de hace cincuenta años, al menos en México. Ahora que mucho se habló en el Día Internacional de la Mujer, me pregunto qué pasa con las situaciones faltantes, con las que tienen que ver con sus derechos humanos y trascendentales, sobre todo los que tienen que ver con su integridad.

 

Recordemos que los decretos feministas tienen sus inicios en Francia en el siglo XIX, mucho antes de los movimientos feministas de los años sesenta que provocaron mucho ruido en América. En 1791 Olympe de Gouges hizo la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana ,como contra partida a los Derechos del Hombre y el Ciudadano creados tras la Revolución Francesa.

 Oympe de Gouges

Comparto parte de lo que esta gran mujer escribió en su Declaración, misma que la llevó a ser fuertemente criticada por la sociedad de su tiempo. Escrito que debe seguir vigente hasta nuestros días…

 

EPÍLOGO

Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuando dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la Revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible. […]. Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo

 

Para nuestra ventaja, en México se logró mucho por la cercanía de Estados Unidos, sin embargo no piensan lo mismo las indígenas, amas de casa, oficinistas, estudiantes y ni qué decir de las que viven en Ciudad Juárez. ¿Cuál es el problema en nuestro país? ¿Machismo?

 

Sería todo un tema el del término machismo –se dice que las precursoras del mismo, somos las mismas mujeres. Pero sin afán de aislarnos del tema, me parece que en México hemos permitido que la sociedad en su conjunto, y las malas leyes pasen por alto muchos de nuestros derechos.

 

Siempre hay pretextos para violar los derechos humanos: a las indígenas por el contexto cultural que ciertamente a veces no les permiten tener libertades; a las amas de casa porque son unas mantenidas, y no existe el valor de su labor histórica; a las oficinitas porque de seguro se ‘arreglan’ para llamar la atención de los hombres o de sus compañeros, y por tanto, es merecedora de faltas de respeto; y a las que viven en Ciudad Juárez? Por el sólo hecho de vivir allí. Una sarta de comentarios que una tiene que aguantar.

 

Y pareciera que desde 1970  - cuando el feminismo alcanzó auge en México-, no se ha logrado nada, se ha podido llegar a altos cargos públicos, a mujeres que han destacado en el arte, en la ciencia, y en varias disciplinas, aún cuando existen usos y costumbres de algunos pueblos, que en la vida moderna violan los derechos fundamentales de la mujer.

 

Interesante es ver lo que otros países como Francia han desempeñado en la materia, sobre todo al ser naciones en donde el fenómeno migratorio está presente desde hace décadas. Por ejemplo, el 22 de junio de 2009, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy afirmó que el burka “no es bienvenido en el territorio de la República Francesa”, agregando que “en nuestro país, no podemos aceptar que las mujeres estén presas detrás de una pantalla, aisladas de toda vida social, privadas de toda identidad…No es un signo religioso. Es un signo de sometimiento de las mujeres. Por eso, no es bienvenido en el territorio de la República”.

 

Finalmente, quiero agregar, que ser feminista no significa ser lesbiana, vestir como hombre, querer ser como ellos; y ser feminista no significa tampoco dejar de ser femenina, permitirnos ser buenas esposas, amantes y madres; y tampoco significa ponerme una minifalda o enseñar el hombro y díganme cuánta porquería se les ocurra, ¡No señores que eso quede muy claro. Las mujeres no somos artículos! ¡Somos entidades vivientes que merecemos respeto ante todo!

 

 

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