Archivos

Archivos de Junio del 2009

A mi vecina le robaron

29 de Junio del 2009

robo_de_llantasA mi vecina le robaron. Sí, ¡qué novedad! Además, hoy mismo una amiga me venía contando cómo la secuestraron a pocos días de desempacarse del Puerto lindo de Veracruz (de donde es originaria). Vivo a 15 minutos de una de las colonias más rateriles de la ciudad, la Buenos Aires, que nada tiene de porteño, más bien mucho de chilangueño.

Domingo de futbol, y de películas –por cierto, de nada sirve contratar televisión por cable cuando todas son pésimas-, pero me dieron ganas de mirar los Beverly de Peralvillo, una comedia del director Miguel Zacarías (1970), protagonizada por Guillermo Rivas “El Borras” y Leonorilda Ochoa “La Pecas”. Un collage de personalidades irónicas pero con gran carga de identidad nacional. Aunque, ya con más de treinta años de exhibida no pierde actualidad. Viene a colación de cómo el capitalino sobrevive a los barrios, cercanos o no cercanos de los verdaderamente peligrosos.

A mi vecina le robaron sus espejos del auto. La Buenos Aires se caracteriza por un gran número de locales ¿legales?, para la venta de autopartes. Y yo todavía recomendándole: “Pues ve a la Buenos Aires y ahí los consigues”, pues la pobre no los encuentra en las agencias, es un auto del año. Pero con todo el coraje y sensatez me contestó: “No, yo no voy a comprar ahí mis propios espejos. No voy a contribuir a más robos”.

Colonias de las delegaciones Cuauhtémoc y Benito Juárez son las expuestas por estas bandas que revenden piezas robadas en la conocida Buenos Aires. Dicen los locatarios que no todo es robado, que ellos también invierten en traer piezas originales de Estados Unidos o de Europa, “ire, están cerradas, cómo las voy a robar”. Hace más de un año, a un familiar muy cercano le pasó lo mismo pero una patrulla detuvo al ladrón. Le devolvieron el espejo, y hasta se dio el lujo (si así se le puede llamar) de meterlo al bote, por infringir su libertad condicional.

Se los dejamos de tarea a los que quieren ser delegados. ¿Quién permite este tipo de negocios? El domingo 5 de julio…toca.

++++++++++++++
Los dejo con una reflexión del sociólogo y antropólogo Roger Bartra, a propósito del golpe de Estado en Honduras: “Detrás de las propuestas populistas hay procesos culturales que pueden frenar el bienestar de las sociedades latinoamericanas. En América Latina necesitamos urgentemente civilizar a la clase política y democratizar la cultura popular. De lo contrario, en lugar de acumular riqueza y bienestar, seguiremos perdiendo década tras década”.

Crónicas

Moneda Ochentera

26 de Junio del 2009

Cuando abordamos un taxi esperamos, sin lugar a dudas, un saludo amable, una plática tradicional sobre el clima, las noticias del día, o comentar qué mal conducen los demás, menos el taxista que nos lleva a nuestro destino. En la mayoría de los casos corremos con suerte, y eso sí rezamos para que no terminemos envueltos en un asalto.

Me dispuse esta tarde a parar un taxi -se me fue el taxista que venía escuchando a todo volumen a Michael Jackson, no dudé de su conmoción colectiva- en cambio me topé con el conductor equivocado. Un señor por demás cansado, devastado y enojado quién sabe por qué, pero les juro que yo no fui. Le dije: Sígase por todo Tonalá. Su vocho motorizado apuraba las luces preventivas, ganaba el carril de los automovilistas de atrás, y en un largo alto aprovechó para clavar su mirada en las portadas de revistas pornográficas, de un estanquillo de esquina.

Mientras palpaba esas actitudes, yo pensaba en que no era posible que nadie se hiciera responsable de la muerte de 47 niños, y de pronto compare la cara del taxista con la del gobernador de Sonora, Eduardo Bours, con esa fatiga y ganas de salir del hoyo. Y yo como madre que soy, de una hija de tres años, me dan ganas de llorar al imaginarme el dolomichael-jackson-caricaturer de esas familias (ante estas desgracias, siempre uno mira al cielo: “Dios que nunca me pasé a mí”; y aprendes a amar a tus hijos con más ganas, invariablemente).

Llegando al destino, pregunté si tenía cambio de un billete de cincuenta pesos, y dijo que no, sobrio y conciso –lo sospeché desde un principio-, así que vacié mi monedero con moneditas. Decidida a pagar, me topé con que la aparente moneda de cinco pesos no era sino un peso, pero con José Ma. Morelos; una moneda de 1985, ¡qué demonios hacía esa moneda en mi cartera!, y con las prisas que uno lleva, y con ese hombre jetón y yo sin dinero, así que busqué más y más, y cuando por fin parecía que completaba los trece pesos, volvía a salir Morelos, brillante y plateado pero pasado de moda. Estaba a punto de desistir pero el hombre me daba miedo, al fin completé con monedas de 10 ctvs y 20 ctvs.

Saben cuál fue su respuesta, las aventó por la ventanilla de su vocho verde y motorizado. Así nomás, con esos…Pero si se fijan, esa moneda nos remite a los ochentas, qué significará, ¿que el Rey del pop se hizo presente en el taxi? Hubiera pagado mi cuenta.

Crónicas

Sabina Vs Arjona

25 de Junio del 2009

sabina_lopeorhapasadoVenir conduciendo en esas mañanas tranquilas que, de vez en cuando, tiene el Distrito Federal, antoja para ir tarareando alguna cancioncilla. Al encender la radio aparece la voz de Ricardo Arjona. A punto de reventarme el tímpano ya me disponía a cambiarle cuando casi me estampó por pelearme con el sintonizador, pensé: vale, la voy a dejar, a ver ahora con qué me sorprende.

 

Me concentré en la letra, y como amante de la poesía que soy (no quiere decir que yo sea poeta), me dispongo a criticar -creo yo con fundamento-, o pensándolo mejor, pregunto a los expertos. Ustedes qué pensarían de una canción que comienza así: “Qué hace el sexo en Internet, el pudor en la vedette, qué hace un porche en Tel aviv, un pigmeo en un iglú, una duda en un gurú, qué hace Frida sin sufrir”. Y qué hace Arjona para decir que Frida Kahlo prefirió sufrir.

 

¡Mi madre!, exclamé, y lo peor es que continuaba: “Qué hace un casto en un motel, qué hace un genio en un cuartel, y qué estas haciendo tu, … sin mí” (egocentrismo?). Y fue en esta última frase en dónde ¡bingo! Pero si es una vil copia de una canción de Joaquín Sabina, me refiero al concepto, no a la letra obviamente. Recuerdan el tema Así estoy yo sin ti.

 

Fijaos ahora con Sabina: “Oscuro como un túnel sin tren expreso, negro como los ángeles de Machín, febril como la carta de amor de un preso…,Así estoy yo, así estoy yo, sin ti”. No es lo mismo gimnasia que magnesia, ¿verdad?. Son más interesantes las imágenes, ¿no creen? Remiten a algo más sensible y real, que decir: “(qué hace) un pigmeo en un iglú”, esta frase me remite a un mal chiste.

 

Si son buenos observadores darán cuenta del parecido, no de Sabina por supuesto, ya que esta canción es de 1987 (disco Hotel, dulce Hotel). Y si le seguimos, pues anda a ser morbosos, dirían los españolitos. A Sabina, digámoslo así, se le dan de manera natural tanto las metáforas, como metonimias y sinécdoques, muchas de ellas ‘aparentemente’ obvias, pero sabemos, no a todos les queda, es como la moda.

 

Cuando Joaquín, el grande, que le canta al mundo a través de Madrí, dice: “Perdido como un quinto en día de permiso, como un santo sin paraíso, como el ojo del maniquí…”, no está diciendo:  “Qué hace un lunes en verano, un judío sin paisanos, y que estoy haciendo yo … sin ti” (al menos aquí ya se anunció como perdedor de la ausencia).

 

Para empezar, los judíos ¿podrán estar sin paisanos?, y un lunes ¿sin verano?, no entiendo, el lunes puede estar en verano o en invierno o en la semana, ¡caray!. Por ejemplo, si hablamos de días de la semana, Joaquín prefiere: “Amargo como el vino del exiliado, como el domingo del jubilado”, qué gran diferencia, nos dice que los domingos para un jubilado son larguísimos y tristes; y el vino no puede tragarse en la oquedad.

 

Arjona, lo sé, tiene muchos seguidores, no sé bien de qué perfil, pero en más de una ocasión ya he percibido de él estilos parecidos a los de Silvio, Sabina y seguro a alguien más, no es que esté propiamente mal, la música es algo difícil de entender, creo que no es sólo que suene lindo, sino que se entienda lindo y por ser la música un arte creo que la crítica se vale. No me cae mal el tipo, de verdad, ni lo conozco. 

 

Sin embargo, a lo mejor alguna que otra cosa se salva: “Qué estas haciendo tu, qué estoy haciendo yo, subastando en el mercado, besos tan improvisados, con despecho al portador”. Aunque mil veces prefiero escuchar: “Macabro, como el vientre de los misiles, como un pájaro en un desfile... Más triste que un torero, al otro lado del telón de acero…” 

 

Hagan sus apuestas, a quién prefieres y por qué.

 

 

 

 

Crónicas

Viejo…Mi querido viejo

21 de Junio del 2009

Don Maurilio pela chícharos. Alcanza la botella: un trago, una pelada; un trago, una pelada;  así sabe que nadie lo molesta debajo de aquel árbol limonero. Aún le quedan zanahorias por pelar y quizá también un cuarto de papas; para entonces sólo Dios sabe si estará en condiciones. Cuando encuentra alguno que otro de los escondites que doña Rufina dispone para los alipuses, no sabemos el destino de su cuerpo languideciendo como un bebé.

dsc00334

Maurilio y Rufina

 

El abuelo Fausto resuelve crucigramas de los diarios. Es un gran lector, también entre líneas. Ahora se dispone a preparar su auténtica limonada, la más rica que he probado. Hasta ahora no he podido imitar el sabor con aquella receta de cáscaras de limón en la licuadora, sólo a él se le dan las medidas exactas de azúcar, agua y paciencia.

 

La fiesta grande ya espera por los Carpena. Cada mayo –desde hace más de un siglo- reciben a un gran número de personas (aumentan con el venir de los años), para recibir tremenda tamaliza acompañada de atole y pan. La razón: “Viene San Miguelito”; una imagen de 80 centímetros, tallada en madera con incrustaciones de oro y  finas ropas, con alas de plata, digna toda ella de una curaduría seria, a tantos decenios, es ya una obra sacra. Maurilio Carpena, siempre es el primero en esperar a la peregrinación, en recibir a las altas jerarquías (los Mayordomos) para contarles sus historias.

El abuelo Fausto

El abuelo Fausto

 

Es domingo y el futbol es lo máximo en su cómodo departamento. Curioso es saber, que aquel terreno antes fuera una casa grande, grande, toda para él y su abuelo, y sus recuerdos de juventud; pero a tantos años, y después del terremoto de 1985, el abuelo Fausto regresó al mismo lugar (dejando atrás un edificio enorme en Tlatelolco) convertido en departamentos, injustos, y de esta era moderna de ciudad que se ha comido casas con jardines y techos altos como el cielo. Ya no le importa eso, pero la coincidencia a todos nos resulta extraña y fantástica.

 

“Ya va a empezar con lo mismo”, “llévenselo a la cocina, que no siga contando lo mismo”. Todos en la familia acuerdan y doña Rufina es la primera en jalarlo del brazo para sacarlo del comedor en medio de tanta gente que lo escucha. Pero es tarde, don Maurilio levanta la voz y forcejea con su mujer, aviva para decir que cuando la virgen de Guadalupe, “madre de los mexicanos” se apareció ante Juan Diego, “bajó del cielo, triunfante y ufana”. Algunos ríen, otros callan por respeto. Yo pienso en su poesía.

 

Se acerca la hora de ir a misa, y el abuelo que todos conocemos como el caballero de la fina estampa, sale con sus zapatos lustradísimos y bien fajado. Su habitual gallardía pudiera hacernos pensar en su coquetería natural pero siempre va bien acompañado de la abuela Lupita. Y de la misa, la rutina nos dice que la siguiente parada es el mercado. Como un reloj de esos que nos gustan mirar por tan exactos y elegantes, un suizo cucú colgado en la pared.

 

El abuelo Fausto fue un hombre que se transportó a distintas épocas (nació en 1913), de un México de la posrevolución, a uno en donde los boleros, el buen vestir, el hablar adecuadamente eran sello de ser un buen capitalino. Cuando joven, él llegó inaugurando la colonia Algarín; fue un hombre atlético que de vez en cuando se echaba sus copitas en los cabarets de moda, jugaba dominó por las tardes con sus cuates; tuvo la fortuna de conocer a los artistas de la época –llámese Agustín Lara, Cantinflas, Pedro Vargas- cuando su hermano periodista se lo jalaba para convivir. Trabajó 30 años en las rotativas del periódico El Esto. Por eso y más, cuando el abuelo Fausto hablaba uno siempre entendía el viaje que tuvo entre un país de buenas costumbres a uno en donde la esperanza parece muerta.

 

Mi abuelo poseía esa mirada que todos los viejos tienen, cristalina y enternecedora. Hasta sus últimos días siempre se comportó como en sus años mozos: “Tuvo un corazón lleno de romanticismo, afecto y cordialidad”, dice mi padre. “Gustaba de levantar la ceja y coquetear al estilo Pedro Armendáriz”, agrega, al preguntarle cómo recuerda al abuelo. La última vez que lo ví fue precisamente en un día del padre de 2007, dos meses después murió dejándonos un gran hueco.

 

Mi suegro don Maurilio aún vive, y su herencia más grande serán sus historias, que como él llama son revelaciones que se le dan en los sueños, en donde sus abuelos le dicen que en Xalatlaco –su lugar de residencia - se encuentra el tesoro de Cuauhtémoc y que él es quien deberá encontrarlo. Sus manos hablan del trabajo arduo de un campo que ya nadie quiere trabajar. También a él le ha tocado ver el cambio de muchos Méxicos. Aún no puede creer lo que hoy es Santa Fe.

 

En alguna fiesta familiar ambos abuelos se conocieron, por alguna razón no convivieron,  pero lo que es la vida, mientras mi abuelo debía usar gafas oscuras porque sus cataratas le restaban visibilidad, a don Maurilio le falta capacidad auditiva, Así qué menuda charla hubieran tenido. Benditos sean los dos.

 

Y ¿a mi padre? Él es para otras historias, sobre todo picarescas, mientras tanto, padre mío: ¡Hare Krsna! ¡Hare Rama!

 

Crónicas

AMLO, fuera del Edén

19 de Junio del 2009

amloUna de las notas más sonadas en la capital, fue la acción de Andrés Manuel López Obrador entorno a la candidatura para la demarcación de Iztapalapa. Los hechos,  más los impulsos emocionales confunden y al mismo tiempo se glorifican. A veces hilar tantos sucesos cuesta porque no todos tienen el tiempo de seguir las noticias, sino sólo lo que alcanzan a ver sus ojos. Un señor, dueño de una tortería, ayer me lo contó como chiste…

 

Érase una vez un rey, que nombra a su bufón candidato para una localidad (que esperaríamos sepa gobernar) pero al mismo tiempo le dice, una vez que llegues mijito, debes renunciar porque la princesa es la que debe ocupar tu lugar.

 

Cualquier hijo de vecino, así como nombrados columnistas aprovechan espacios de discusión y ahora comentan por qué Andrés Manuel de pronto parece que está perdiendo credibilidad (para muchos la perdió desde que nació), pero sobre todo está creando confusión entre los posibles votantes este 5 de julio.

 

Denise Maerker en su columna de El Universal hace preguntas al aire: “¿El Andrés Manuel que vimos el martes en Iztapalapa es el mismo que logró que 15 millones de mexicanos lo eligieran en el 2006? ¿Ese hombre de semblante duro, actitud desafiante y estrategia arrogante es el que conquistó a millones durante años de campaña? No podía dejar de hacerme esas preguntas mientras veía y reveía las imágenes del mitin de Iztapalapa. ¿Nos engañó o es otro? ¿La derrota lo cambió o sólo exacerbó su peor parte?”

 

En otros diarios nacionales los foros se aglutinan ante esta nota con insultos en contra del tabasqueño -cabe señalar que estos espacios públicos se han vuelto tan leídos como la nota diaria, es más, ya van de la mano  (por cierto, esto es tema de otra discusión, pero de entrada el morbo nos acecha).

 

Andrés Manuel podría quedar fuera del edén:  Al dar órdenes como todo un presidente ‘legítimo’ que es –aunque cabe decir- muy poco polite, si quiere regañar a sus súbditos que lo haga en privado y en lo oscurito. O por humillar al tal (pelele lo llaman, no algunos, me consta: muchos) Rafael Acosta. Por esa actitud desesperada que amedrenta, y que en sus más fieles seguidores les activa la criptonita.

 

Por otro lado, otros entienden su desafiante molestia cuando no ha habido explicación justa de cómo si ya el Tribunal Electoral del Distrito Federal había dado el fallo a Clara Brugada del PRD, de pronto haya sido tumbada ‘aparentemente’ por el Tribunal  Electoral del Poder Judicial de la Federación.

 

Y si esto es verdad, y el sentir de Andrés Manuel fue el justo, cómo podríamos dejar a un lado cuando grita: ”No nos podemos quedar con este golpe artero, con este golpe a la democracia; es preferible luchar que someternos. Nosotros no nos vamos a someter nunca a la mafia del poder en nuestro país”.

 

Mientras tanto el Instituto Federal Electoral del Distrito Federal aún no reconoce a la candidata para delegada en Iztapalapa por el PRD, Silvia Oliva. Y López Obrador pide se  vote por el Partido del Trabajo, ya que Juanito (el que aparecerá en la planilla por el PT) se sacrificará por el movimiento, ganando así Clara Brugada. Eso sí lo que no tenemos duda es de la crisis interna entre partidos.  Sin embargo, el asunto puede ir aún más en serio.

Crónicas

ASUNTOS GINECOLÓGICOS

18 de Junio del 2009

 hospital

En el Hospital General de la ciudad de México, se vivió ayer por la tarde una “casi” tragedia en el área gineco-obstetricia. Una aparente empleada del hospital robó a una recién nacida. Simplemente la sustrajo del cuarto en donde se encontraba la madre recuperándose del parto pero cuando ésta salió un momento por unas muestras, su bebé ya no estaba en la cuna.

 

Horas más tarde, la Policía Judicial del Distrito Federal logró recuperar a la menor, quien se localizaba en un motel al Oriente de la capital, acompañada de una pareja, la cual ya fue detenida. A la mujer que la robó,  la identificaron gracias a un circuito cerrado del hospital.

 

Esta noticia suena de verdadero terror, creo que a nadie le gustaría vivir una experiencia así. La madre de la niña, Mayra Navarro, fue entrevistada,  la mañana de hoy,  por Carlos Loret de Mola, y éste con sus preguntitas y comentarios, en medio de la crisis nerviosa de una madre que aunque ya recuperó a su hija, es evidente aún no digiere el suceso: “Bueno pues ahora hay que hacer una fiesta no? Nos invita a la barbacoa”, le dice el entrevistador como si de verdad de eso se tratara la cosa.

 

 Y como dato curioso, a una parienta lejana le sacaron –dicho de manera vulgar -, luego de mucho sufrimiento, en un hospital de Santiago Tianguistenco, en el Estado de México, un cargamento aproximado de 2 kilos en miomas uterinos (le realizaron una histerectomía). Cuando pregunté qué habían hecho con aquello, simplemente con toda la naturaleza de la que es propia la gente de pueblo, me dijeron: “Pues toda la matriz y los miomas los fuimos a enterrar al panteón”.  Pero, el ginecólogo hubiera llevado una muestra a patología, resolví yo, muy experta en el tema. “Pues él fue quien nos dijo que hiciéramos eso”…¿Cuál sería entonces mi tarea? Pensar en algo así como: ‘Aquí yacen los miomas de…

 

Crónicas

Hombres Necios…

16 de Junio del 2009

Eventualmente soy una chica deportista y disfruto mucho de correr. Mi lugar preferido es ‘El  Sope’ (además de Los Viveros), un circuito dividido en dos trayectos, uno de 890 metros con una pendiente mínima y otro de casi 2 mil metros con una cuesta pronunciada, ubicado en la segunda sección de Chapultepec. Llamado así por la forma de la avenida y no a Mario ‘El Sope’ Pérez como muchos creen (dicen los conocedores del atletismo en México, que él sólo fue a poner su plaquita, adjudicándose el nombre del sitio).

 

En la ciudad de México,  ‘El Sope’ se ha convertido en un lugar obligado para trotadores, es decir, los que sólo vamos cuando la lonja se nos cuelga, o aficionados relacionistas, o los que empezando las olimpiadas queremos seguir el ejemplo. La cosa es que no se pone nada mal. Se organizan buenas carreras y el auge que ha adquirido con los años le ha dado cierto caché, porque últimamente asisten embajadores, personas con choferes y guardaespaldas.

 

Se diría, por lo anterior, que existe seguridad dentro de ‘El Sope’ y afuera también, ya que el circuito está cercado, sin embargo hay quienes sí prefieren correr afuera de él, y someter a sus tobillos a serias lesiones con el concreto. Además de los que andan en bicicletas o se ejercitan en el famoso Lago de Chapultepec.

 

Pareciera un lugar de ensueño, y lo es, ciertamente, van familias a hacer fiestas infantiles y los que van a ligar los domingos, en fin. Pero nadie está exento de la maldad humana. Hace una semana fui testigo de lo que vivió una mujer de aproximadamente 35 años. Llegó agitada con el franelero (los cuidacoches) para pedirle un enorme favor, que si veía a un tipo (no alcancé a escuchar las características específicas) montado en una bicicleta, que lo detuviera porque ella ya no había alcanzado a ‘agarrarlo’.

 

“Si lo ve, deténgalo por favor. Me dio una nalgada. Ya casi lo tenía pero se me escapó, si no fuera porque me tropecé (y agitó su mano en señal de… me lleva), si ya lo iba a alcanzar y le hubiera roto el hocico”, dijo aquella mujer, mientras se quitaba sus audífonos blancos de Ipod. El franelero la miraba, fingiendo preocupación y rodeándole el cuerpo con la mirada, casi como queriendo saber si había sido necesaria tal hazaña. 

 

“O sea que si lo veo ¿lo detengo así nomás? ¿Y usted estará aquí?”. Sí le contestó ella, mientras movía la cabeza en todas direcciones con la certeza de que lo fuera a encontrar en algún momento. “Si ya me había visto, pero nada mas se esperó a que corriera aquella vuelta, en donde no hay gente, para darme la nalgada”.sor-juana

 

Yo estaba a punto de meterme en la charla y mi sugerencia sería que ella continuara corriendo pero dentro del circuito cercado. De pronto pensé, pero sí este es un país libre, cual solamente puede ser libre, cantara Silvio. Además esa chica estaba tan enojada que a pesar de notar mi presencia pues se dio cuenta de que no encontró eco pero sí complicidad.

 

Alguna vez una amiga me hizo saber algo que en un principio me hizo soltar tremendas carcajadas.

 

Ella viajó a Italia el año pasado en pleno verano. Se pudo poner la ropa que quiso, con escotes y shorts. “Hubieras visto, los italianos también te dicen de cosas en la calle, pero oye, no es lo mismo que te lo digan dos italianos, que dos albañiles mexicanos”. ¿Y supiste lo que te dijeron? Después de unos segundos: “Pues no, pero estaban bien guapos”. Me quedé estupefacta, qué bueno que nunca supo la pobre.

 

En México y en el mundo entero suceden atropellos así diariamente. Hay hombres que justifican sus quijotescos actos porque “nosotras los provocamos”. Si sólo hay que recordar tiempos de la Santa Inquisición; podíamos ser quemadas hasta porque el vecino nos soñara desnudas y en su cama.

 

Aunque de todo hay, y conciente soy de eso. Sé también de mujeres que reclaman si no se les mira. Y aunque uno quisiera piropos estilo Machado, José Alfredo o Neruda pues yo en lo particular estoy totalmente en contra de tanta vulgaridad que no sé si es propia de algunas ciudades. Recuerdo alguna vez a un cubano decirme que los hombres mexicanos no estaban acostumbrados a la belleza y que por tal razón se comportaban como patanes. ¿Usted qué opina?

 

 

Si Sor Juana viviera…

 

Siempre tan necios andáis

que, con desigual nivel,

a una culpáis por cruel

y a otra por fácil culpáis.

 

 

Crónicas

Vía Revolucionaria

15 de Junio del 2009

rev-road1

Esta reseña fue publicada originalmente en La Crónica de hoy

 

 

 

Existen varios calificativos hacia el postmodernismo, y lo que éste ha hecho en diferentes etapas históricas por las sociedades más demandantes y llevaderas como la norteamericana. Diría que uno de los elementos más recurrentes es el vacío, que oscila desde las personas más ingenuas, ‘costumbristas’, hasta los más autocríticos y molestos intelectuales.

 

Revolutionary Road es la esencia pura de la conversión de los pueblos y sus individuos. La transformación hacia el urbanismo y por ende, a su más estado antropológico. Richard Yates, un escritor nacido en 1926 en una localidad de Estados Unidos (Yonkers), al publicar Via Revolucionaría –en 1961- gana el prestigioso Nacional Book Award, esta será una de las tantas ediciones que se han hecho de este libro que al principio parecía ser halagado en exceso; conforme se avanza en las páginas, se explica el por qué.

 

Hay sensaciones encontradas cuando desmenuzamos a los personajes principales de un tan atinado título: Revolutionary Road. Si alguien tuvo la oportunidad de ver el filme de Sam Mendes, protagonizado por Kate Winslet y Leonardo DiCaprio, sabrán de lo que estoy hablando.

 

April y Frank Wheeler son los dos sujetos a quienes unos quisiera encontrarse puntualmente en  los bares de Connecticut, eso sí, en esos aires de los cincuentas. Como amistades para confrontaciones ideológicas claro está. Me explico, con un párrafo tomado del libro: “Todo este país está podrido de sentimentalismo –dijo Frank…Quiero decir, más aún que el ánimo de lucro y la pérdida de valores espirituales o el miedo a la bomba atómica…O quizá es el resultado de todas estas cosas; quizá es lo que ocurre cuando todo esto empieza a actuar a la vez sin una tradición cultural capaz de asimilarlo”.

 

La hembra y el macho ya son seres de la jungla dentro de un marasmo de dudas y de clichés. La infidelidad sin justificación siquiera suprema, algo de amor o caricias tontas al menos, ya todo es vacío y sin sentido, el hacer las cosas sólo porque en ese momento gana el ‘impulso’.  Aunque exista una casa linda y dos pequeños a quienes preparar el desayuno.

 

Las peleas cotidianas, la forma castrante de la mujer sobre el hombre, los hijos, la desvalorización de la rutina, el no tener fe religiosa con que sostenerse; el continuo ejercicio de soñar despiertos en alguien que no somos, creer que en Europa se encuentran las respuestas de lo que queremos, llámese también planeta Marte: “Es como haber estado envuelto en celofán durante años sin saberlo, y de repente salir”, le dijera Frank a April cuando éste ya convencido de dejar la monotonía y su espantoso trabajo, la encuentra más contenta a ella por la grandiosa idea de huir.

 

Pero cuando finalmente nos dejamos de torturar y encontramos que lo ‘ya establecido’ y ‘así lo quiso el destino’ se acomodan en cada uno de nosotros, ya no queremos encontrarnos a personajes como April y Frank. Porque ellos son la misma imagen de la infelicidad, de la pereza de vivir, de los quejumbrosos por los políticos, por la comida, por todo. Y ya ni siquiera un regalo nos hace vibrar, y la llegada de un hijo nos hace temblar, para qué gente como esa, si con mirarnos a un espejo es suficiente.

 

 

 

 

Crónicas

Estaríamos mejor con…

12 de Junio del 2009

Caminar ahora por la ciudad de México, chilangolandia pues no es lo mismo que semanas antes. Estaríamos mejor con López Obrador –algunos rezan - y retemejor con la Influenza, pienso yo: ¡Bendita sea!, porque además de reeducarnos sobre todo en materia de limpieza e higiene personal, (de veras por qué quitaron esa materia de la primaria, habremos de Recordársela a Elba Esther) pues nos permitía circular sin problemas en el periférico a las 7.

No se alarmen, no estoy a favor del virus ex porcino, pero de verdad vivir aquí y manejarse a las anchas es no sólo un privilegio, es soñar despierto sin caer en un bache, como muchos de los que hay aquí.

Y ahora caballeros de buena estampa, no sólo nos acompañan los temblores (que por cierto me provocan terror desde que vivo en la colonia Roma, por qué será) sino la ‘pegatiza’ de caras bonachonas que hasta parecen de buena gente, honrada, bien parecida, no sé, como sacados todos de la revista Hola, con slogans como éste: “Con Ana y sus expertos ganas”. Me quedé boquiabierta, Ana Gabriela Guevara para Jefa Delegacional de la Miguel Hidalgo, qué tal, y además con sus expertos, me vino a la mente algo así como: “Santo contra las Momias de Guanajuato”.

Bueno entonces uno piensa muy humildemente, qué bien que esta famosísima velocista cuenta con un grupo de expertos, pero no me queda claro: cómo de un puesto en el Instituto del Deporte del DF, pasa a querer ser jefa delegacional, órale, cómo diría Cantinflas: cómo te quedó el ojo chato.

Después ahí tiene usted a Demetrio Sodi, todo un personaje, se pasa de un partido a otro como Juan por su casa, eso es tener callo político, es de los que nos hacen falta porque a poco no? ya se sabe todas las mañas. Su slogan dice: “Porque sí sabe”. Y bueno me aventuré a entrar a su página y tiene hasta su línea Sodi, una especie de 911 pero a la mexicana.

Pero cuál sería mi sorpresa que los moquetazos no se hacen esperar, al ser el contrincante acérrimo de Ana Gabriela, pues hay que usar estrategias de golpes bajos, de esos que ella sabe dar muy bien, aunque aquí entra la contrariedad: Ante el Instituto Electoral del DF, la mujercita denuncia que Sodi rebasa el tope de campaña, y acepta que Televisa le dé un espacio para promover su imagen durante la transmisión del partido Pumas-Puebla, querellas que también fueron avaladas por Martín Olavarrieta, abanderado del PRI al mismo cargo.

Claro todo como parte del show, ‘agarrones de greñas’, ya sabemos su montaje señores, nos lo dan en cada elección. Sólo pregunto, insisto: ¿Quiénes son los expertos de Ana porque con ella ‘ganas’? y en dónde están realmente, no las promesas de campaña sino su trabajo, el real. Qué puede saber Ana de política, y sobre todo de los problemas de esa Delegación, y Sodi y bueno tantos que en la pasarela del cruce de la avenida Marina Nacional, uno se asquea de tanta propaganda, justo enfrente de la gran torre de PEMEX. Creo que pensándolo bien: Estaríamos mejor con la Influenza (la cual no crean que ya se extinguió, todo lo contrario ya es pandemia; así que sigan lavándose sus manitas por favor).

Crónicas

La esperanza llamada TRI (y el voto blanco en ascenso)

9 de Junio del 2009

seleccion_demotivator1Considero importante escuchar a la gente, a quienes existen, transitan cerca de uno, como taxistas, tenderos, maestros, profesionistas e incluso a los niños, ¡vamos! a personas al unísono perdiendo la esperanza.

Ayer sintonicé un rato a este periodista de la bromas, famoso por su Panda Show Internacional (anda pues…internacional y toda la cosa), digo es que uno tiene que escuchar de todo, sino de que hablamos en las cantinas. Antonio Zambrano propuso a todos sus radioescuchas que dejáramos de apoyar a la Selección Mexicana, “que ya nadie vaya al estadio”, en tono burlón desde luego, pero con algo de realidad. Lo mismo proponen familiares y algunos amigos cercanos quienes sí “esperan” algo más desde la llegada del Vasco.

Cada vez que son Olimpiadas o Mundiales, queriendo o no, nos embebemos de la televisión, pero queremos algo más: Creer.

De pronto, ya no es sólo el TRI, que apenas logra unos puntos para no ser descalificado, vienen elecciones cada vez más cercanas. Los medios no hablan de otra cosa, y es parte del quehacer periodístico y en muchos casos político; sin embargo mi preocupación como ciudadana de este país es: ya nadie cree, yo tampoco creo, y quizás soy de la manada pero de verdad por más que me han dado razones casi científicas mi memoria se bloquea, y aunque quiera yo, volteó buscándoles las caras, a ellos, a los que serán los que tomen las decisiones más importantes de México….no están, en dónde se meten, en qué antro los encuentro.

¿Las encuestas estarán al borde de la verdad? ¿A favor de quién apuntalan? Parece que al voto en blanco de muchos, cientos o quizá millones de mexicanos se deja sentir. Dios quiera que no, en el fondo de mí quisiera pensar que estoy equivocada. Mi deber también podría ser informarme de quiénes son esos personajes. Pero pues son tantas las ocupaciones diarias y problemas que uno enfrenta, y cuando uno quiere enterarse los noticieros parecen tener partido (ahora sí valga la redundancia) por un candidato específico. Las tendencias son que en verdad México ya no puede más.

No necesitamos héroes, ni príncipes valientes, ni enmascarados, ni rancheros, creo que ya probamos de todo y nada ha resultado. Ni yo, ni muchos tenemos la solución pero comparto este poema de José Emilio Pacheco (inédito, por cierto) que creo retrata el sentir de muchos de nosotros.

Tezontle

Lo que estalla o crepita a cada paso,

Algo como un chasquido o el rumor

Del tiempo al deshacerse…

Los jardines de grava que hay en México,

Senderos de tezontle desmenuzado

En que se pulverizan los instantes.

Hoy espuma de tierra y antes lava

En la boca del Xitle hace dos mil años,

Tezontle del Ajusco que da siempre

La sensación de caminar en fuego.

Vamos por la vereda como sobre un volcán al acecho.

La ciudad toda, cráter que hierve en cólera

A la espera del estallido.

Crónicas