Nadie se baña dos veces en el mismo río (a menos que se trate de un tabasqueño). Que me perdone el maestro Heráclito y sus seguidores, pero aquí, en el Edén, las cosas suceden de distinta manera. Solo aquí, en Tabasco, no funcionan las leyes de la hidráulica, ni el teorema de Bernoulli, ni la Constitución y las leyes que de ella emanen. Solo aquí nos bañamos dos veces en el mismo río, en contra de lo que estableciera Heráclito de Efeso en el siglo VI a.C. Sin embargo, se cumple en esta tierra su doctrina del eterno retorno. Dos años consecutivos, los habitantes de Centro se bañaron en las mismas aguas, con excepción de algunas colonias. En la Francisco Villa, una vecina de ese lugar, de nombre Marbella Silván, decía este lunes, que a diferencia del año pasado, cuando el agua que los inundó era transparente, ahora su colonia se llenó de aguas negras provenientes del dren Las Carretas. Ese día, los habitantes de este lugar sacaban sus cosas a bordo de pedazos de material flotante improvisado como balsas. La incertidumbre, entre los habitantes de la Francisco Villa, se debía al anuncio de la construcción de una muralla de costales de arena para resguardar a la zona de Indeco y Ciudad Industrial, lo que los dejaría atrapados. Serían, en palabras de Marbella, “el drenaje de las otras colonias”. Mientras tanto, se seguirán bañando “en el mismo río”. Solo que más revuelto. Más contaminado, por decir lo menos. Alguno de mis pocos lectores me va a decir que me repito. Que esto ya lo conté. Exacto. Nunca he sido “políticamente correcto”, ni trato de justificarme, pero lo que se está repitiendo es la historia. Heráclito decía que la fuente del movimiento es la lucha de contrarios. Y en Tabasco luchamos todos contra todos. Aunque nos bañemos dos veces en el mismo río. |