El pasado fin de semana, el otro líder moral del perredismo choco Andrés Manuel López Obrador, a quien muchos le deben haber llegados a ser alcaldes, regidores, diputados federales y locales, vino a calentar el ambiente político entre el partido en el poder y el que está en vías de constituirse: Morena.
Y es que los perredistas de sepa están conscientes que le escisión es inminente, pues aunque los dirigentes traten de minimizar el avance que lleva el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), éste continúa avanzando a pasos agigantados y el partido más afectado lo será sin duda el PRD a quien está quitando militantes y seguidores.
Se celebraron las asambleas municipales de Morena en Paraíso, Macuspana, Comalcalco, Cárdenas y Centro donde estuvo AMLO y en todas las reuniones constitutivas de la nueva corriente obradorista se observó que prácticamente puros ex perredistas son quienes conforman esta nueva organización.
El domingo 13 de octubre de este año será la asamblea estatal de Morena y ya para ese entonces deberá haber permeado en toda la República para que en enero de 2014 el IFE decrete si le otorga o no el registro como partido político nacional.
De concretarse el proyecto de AMLO empezará a partir del año siguiente la verdadera división en las filas del sol azteca y seguramente será en Tabasco donde realmente se resentirá, pues todos aquellos lopezobradoristas que le quemaban incienso deberán tomar la decisión de quedarse o irse del PRD.
Sin duda es un verdadero dolor de cabeza para las huestes perredistas, pues en las elecciones del 2015 aunque quisieran no pueden ir en coalición, dado que por ley el IFE les exige a los nuevos partidos participar solos en su primera contienda electoral para que puedan preservar el registro.
Ya por lo pronto un alcalde valiente, el de Comalcalco Héctor Peralta Grappin mostró lealtad y congruencia, y anunció que llegó gracias a Morena y seguirá este proyecto. Falta que el resto haga lo mismo.