La turbulencia en el IEPCT no es más que el principio de una 'tormenta tropical' que amenaza convertirse en huracán. La renuncia de Gustavo Rodríguez a la presidencia y el obligado cese de Armando Maldonado, no calmará las aguas. Apenas es el principio.
Sobra decir que el presunto fraude en la compra del edificio de ese instituto es un escándalo que se hizo viejo y que de tanto ir y venir, acabó en chisme.
No,lo nuevo es el revire, que no venganza, contra quienes tripularon esa maquinaria tricolor que intentó sin éxito pasar por encima del ahora gobernador una y otra vez .
Maldonado apostó a ganar todo y acabó perdiendo todo. Su perversidad y ambición lo llevó a cometer toda suerte de artilugios suponiendo que su partido, el PRI y quien lo puso, no sólo lo protegería, sino que lo recompensaría generosamente, al grado de que si la historia hubiese sido otra, ya sería parte de el 'flamante' gabinete tricolor.
Hoy, el perverso de Maldonado se pone la casaca de 'preso político' y se queja de hostigamiento. Sólo le falta pedir 'asilo' al Estado de México o de perdis a Veracruz...
El caso es que tiene mucha cola que le pisen y ahora, el chillón de Maldonado amenaza, cual cobarde es, con embarrar a todos sus compinches, entre estos al expresidente Alfonso Castillo, quien con todo y su fama académica, aparece como el principal responsable de la compra del edificio del IEPCT, por citar alguno de los muchos negocios que se dieron...Usted, qué opina?